jueves, 6 de marzo de 2008

El terco


Ciertamente ya estaba harto del encierro. La última había sido una semana de interminables lluvias que habían impedido todas esas actividades al aires libre que tanto aflojan al cuerpo; ya cansaba el descanso. Sospechaba que me saldrían escaras si seguía en aquella posición, echado y empotrado en un sillón, con la imagen de esa mesa repleta de cadáveres de cerveza, así que tomé la dificilísima decisión de ponerme en pie.
El principio de tal hazaña no fue distinto a lo que siente cualquiera cuando pasó mucho tiempo en reposo por sufrir fiebre y busca pararse y caminar: duelen las piernas y los brazos, la cabeza responde lentamente y la imagen que genera el ojo no para de girar alrededor nuestro. Seguramente en el exterior de aquel cubo de hormigón la vista no sería mucho más esperanzadora, pero añoraba pegar la nariz a la ventana, respirar y escribir con el índice derecho sobre mi aire plasmado en el vidrio, mirar esa calle ahora mojada y demás pequeñeces que hacían aquel gozo uno de los más lindos y entrañables.
Caminé hacia dicha ventana, apoyé mis codos sobre el marco e inicié el ritual. Parecía mentira, pero ahí seguía la calle, y no parecía que se fuera a mover aunque se aproximara un tifón. Siempre había tenido simpatía por ella y por recorrerla lluviosa, y me planteé el porqué no había salido a dar una vuelta por ahí afuera en aquellos últimos días. Me bastó esa imagen: "Me abrigo y salgo" le comenté a mis adentros.
Dicho y hecho, me puse mucho abrigo, agarré las llaves, suavemente las introduje en la cerradura y giré; una vuelta, dos, tres, cuatro cinco... qué iluso, bastaba con empujar levemente (sin desmedida violencia, no era cuestión de espantar la lluvia) la puerta para huir. Comencé a recorrer la calle y me percaté de que nada de lo qué llevaba puesto era impermeable, pero, ¿qué más daba?. No era momento de pensar en eso, era tiempo de rememorar cuánto me gustaba andar bajo la ducha de las nubes. Elegí un camino nuevo y alternativo, como es mi costumbre, y los pasos se iban sucediendo uno a otro, casi sin caer en cuenta del anterior.
Cada vez más ciudad adentro, las pilchas cada vez más húmedas, ya no quedaba recoveco de mi cuerpo que el agua no haya mojado, y para colmo de males noté interferencias en todos los medios de desagote del lugar. No había boca de tormenta ni ninguna otra cosa del estilo que no estuviese tapada por completo de hojas; hojas de las feas, de esas de color marrón claro que tanto traen la amargura al presente, de esas que no crujen cuando uno, esperanzadísimo, las pisa.
Lo que había sido garúa se había transformado en lluvia y luego en baldazos desde el cielo, que había dejado de ser celeste opaco, o gris claro, ya ni siquiera tenía aquel color amarillo típico de los días de precipitaciones torrenciales cargados de humedad, sino que ahora los ojos daban lugar a un techo descomunal y amenazante teñido de gris oscuro coqueteando con el negro. Rato después, la definición diluvio quedaba enana, los alcantarillados no irrigaban, la calle se inundaba más y más, cada pilcha pesaba lo que un rinoceronte y la desesperación y angustia monopolizaban la escena. Cuándo el agua invadió las terrazas y yo no podía extirparme el suelo de los pies hacía ya largo tiempo, tuve un deja vú.
Desperté sobresaltado, con la frente herida, en mi cama y en la misma posición.

3 comentarios:

  1. ahh... despertaste nomas
    yo vivi eso pero no en un sueño =P

    aguante andar bajo la lluvia y sin impermeables, obvio q si estas ahi afuera nada mas q para disfrutar eso, sino es un bajon andar mojandote cuidando de q no se mojen otras cosas q d earruinarian ¬¬


    entro de vez en cuando aca, pero cuando entro me tomo un tiempo de ver todo lo q no vi.
    la verda dq muy muy muy bueno lo del reloj y triste en cierta forma =/
    pero es la vida q nos alcanza =P


    nos vemos señor
    suerte
    au revoir

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  2. gracias facu.

    esto me trajo a la mente cantar el roncanrol de los idiotas a las 5 am un día de diciembre en una bocacalle de monte castro

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  3. voy a ser sincer
    me da paja leer
    jaajajaja
    hablamos monamoreee
    mua

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