sábado, 12 de julio de 2008

Nacido para vender

-(Estos papeles me van a dar vuelta la cabeza, tengo que repartirlos por medio contintente) Sí, voy al cuarto piso (¿Porqué mierda será que te piden nombre y DNI para subir? Nadie se fija después).
- Yo también voy al cuarto piso.
- Ah, mirá vos. (¿Qué onda este hombre? ¿Me vio cara de copado?)
- ¿Vas a Rueda y Bresur?
- Ajá, sí. (Uy dió', que no se gomosee. No tengo ganas de hablar, ¿no se da cuenta? Viejo, cuando uno no quiere hablar, no quiere hablar y se nota. Dejate de joder).
- Ah...
- (Terminó, terminó, vamos carajo)
- Y... ¿Es la primera vez que venís acá?
- (Pero... ¿Es un boliche y no avisaron? Qué boludo yo, pensando que venía a una corredora. Ah, efectivamente es una corredora... No entiendo a qué va este tipo) No, ya vine (Bien ascensor, abrite, hacé esto pasajero, subí rápido, a la velocidad de la luz, hacé el viaje corto).
- Ah... ¿Y a qué?
- (Bueno... puedo elegir: Contestarle secamente la verdad y esperar que entienda que no querés hablar; no contestarle nada o; contestarle como el culo, una puteadita, algo así... jajajaja, estaría bueno. "¿Sabés a qué vengo? A putear a un pelotudo como vos". Nah, apliquemos tranquilidad) A entregar estos papeles (¿Me vas a preguntar para qué sirven también? ... ¿Qué piso era? ay... ¿Cuál caraj...? Ah, sí, cuarto).
- Y bue...
- (Ja, típica respuesta de ascensor. "Es lo que hay", "Qué se le va a hacer", y largo repertorio. Qué feo no poder estar callado un segundo. En el fondo, pobre chabón, un bajón... cuartoooooooo, vamos carajo).

Timbre, recepcionista "- Hola, vengo a entregar estos papeles para sellar, bla bla bla, no, no está muy buena. Pero qué sé yo, un ratito me divie... ah, sí, qué tal, las hojitas dobladas son las que me llevo yo, bla bla bla, dale loco, apurate que tengo ochientas doce mil cuatrocientas sesenta y un más para entregar. ¿Cuándo volverá el fút...?"

- Yo vengo a verlo a Horacio, ¿vos lo tenés que ver a él?
- (¡¡¡Ah noooooooooo!!! Sigue acá este forro. Más denso que el mercurio. Uy, qué chiste técnico que acabo de tirar. Para algo sirvieron los seis años de industrial... jejejeje) No, ni idea a quién tengo que ver. Sólo necesito sellos en estos papeles.
- Ahhhhhh.
- (Que se calle, que se calle, que se ca...)
- Porque yo a Horacio vengo a...
- (CONCHA DE MI VIEJA)
- ... venderle aceite de oliva, porque yo vendo aceite de oliva, ¿viste?
- Ajá... (no seas curioso, no seas curioso, te va a seguir hablando, no seas curioso, no s...) ¿Para alguna empresa o independiente? (IDIOTA, IDIOTA)
- Nooooo, no, yo independiente. Ahora yo te estoy hablando a vos, pero no te descuides que en cualquier momento te encajo una botella de aceite de oliva, je.
- (Uy, me estoy cayendo al suelo de la risa, por favor, no puedo respirar, ohhhhh... Qué desesperado este tipo, se parece a ese chabón de los Simpsons que trabaja de vendedor y es re fraca. Encima aceite de oliva, justo a mí, jajajajaja) Mmm, no me gusta mucho el aceite de oliva.
- Jaja. Bueno, igual yo te lo decía mitad verdad mitad en serio, viste. Siempre hay que fijarse, uno nunca sabe.
- (Grande capo, gracias por darme los más innovadores trucos de la mercadotecnia) Sí, pero bueno, no me gusta, gracias. Suerte con el que le vas a vender ahora.
- Bueno, entonces... Puedo venderte más cosas...
- Pero no creo que...
- Nonono, mirá, nunca hablés sin ver antes, sin compromiso: Vos sos un pibe, fachero, ¿seguro que las chicas te siguen por todas partes no?
- (Mmmmmmmmm...) No, la verdad no mucho.
- Bueno, seguro que porque no usabas este perfume. Es de Kenzo, estamos agotando un stock sobrante. Mirá, olelo.
- (No, no quiero tu puto perfume, sabés perfectamente que no te lo voy a comprar) Sí, es rico, suave (No me pidas más que ese cumplido porque no lo vas a conseguir).
- Bueno, te gustó veo. Entonces, por la liquidación que estamos haciendo, y por que la verdad me caíste muy bien, te lo voy a dejar en 20 pesos.
- No, gracias.
- Bueno, en 15.
- No, gracias.
- A 10.
- (Tapalo con diario por dios) No, no, muchas gracias.
- Como máximo te lo dejo en 8. 8 pesitos y te llevás este perfumón, que mirá, se te van a tirar las chicas por todos lados.
- (No me interesa tu producto y sos un pésimo vendedor) No.
- Y bue...
- (Que todos los dioses de la mitología escandinava se apiaden de mí y silencien a este hombre...)
- Podemos agregarle al combo una practiquísima linterna con sistema dínamo bobina-ficción.
- ¡¡¡ES BOBINA-FRICCIÓN!!! (PELOTUDO)
- Jajaja, claro, eso. Bueno, por mi equivocación, te recompenso con todo lo que te dije antes y le agregamos una estampita de Jesús.
- ¡¿Me estás vendiendo religión?!
- Felicidad.
- Eso es una falacia.
- Seguramente tengas razón...
- (¡¡¡¿¿¿CUÁNTO TARDAN EN SELLAR 15 PAPELES???!!!)
- Entonces, ¿qué decís si te lo dejo todo a 7?
- (¿No querés que me garche a tu hija también?) ¡¡¡NO!!!
- ¿Y si le agrego una cita con mi hija?
- (A la mierda) No, en serio, gracias, no quiero nada.
- Y además mi reloj.
- No.
- Y mi campera.
- No, basta.
- Todo a 5 pesos.
- Bajo ningún punto de vista.
- Si es porque no tenés plata, te hago un préstamo.
- ¡¡¡No necesito nada de vos!!! (Lo emboco, lo emboco).
- Bailo la Macarena si te llevás todo a 4 pesos.
- (Ignoralo, ignoralo, mirá para el otro lado... Si me decía Aserejé por ahí le decía que sí, debe ser muy gracioso eso)
- ¿A 3 pesos?
- (Dame una "n", ENE; dame una "o", O; ¿Qué se formó? ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!)
- Y además voy haciendo un strip. Y a 2 pesos.
- Mirá, te voy a decir algo. Dedicate a otra cosa, porque los negocios no son lo tuyo. Sos muy denso, y podés tener un lingote de oro incrustado con diamantes que no lo vendés. No pudiste venderme nada. Ni con un pete de la puta de tu hija (JAJAJAJAJAJA, qué innecesario) me convenciste. Basta, no te aguanto más (¡¡¡VIENEN LOS PAPELES SELLADOS!!! ¡¡¡BIEN HIJO DE PUTA INEFICAZ!!!), suerte con tu aceite de oliva, pero no creo que la tengas porque sos un escracho, no podés vender nada.
- ...
- Chau.
- Esperá.
- (Mierda, me fui al carajo. Me emboca, me emboca, me emboca) ¿Qué mierda querés?
- ¿Vos decís que yo no te vendí nada?
- Es evidente.
- Bueno bobito, date cuenta que te vendí mi alma.
- (Opa)
- Chau.
- (Qué lo parió...)

El chabón se quedó mirando fijo a un punto en el aire, y a los dos segundos empezó a abrir la boca desesperadamente, como buscando aire. Empezó a escupir una luz verde, los labios se le dieron vuelta y empezaron a comerle la cabeza, siguiendo con los hombros, caja torácica, y así hasta llegar a los pies, quedando sólo una masa amorfa y trémula que se fue desintegrando. Quedó solo la luz verde en forma de tubo vertical, y Robbie Williams entró corriendo como loco a cantar Rudebox.Todos los empleados y yo nos pusimos a bailar como locos, cantando muy felices y tomando Séptimo Regimiento.
Y esa es historia de la primera vez que vi en vivo a Robbie Williams.

2 comentarios:

  1. Y esa es historia de la primera vez que vi en vivo a Robbie Williams.


    jajajajajaja
    kiero saber como fue la primera vez que viste a thaliaaa!!!
    jajajajaja
    se me vino un tornado destruyendo toda la ciudad mientras ella canta arrasando blablablabla
    jajjajajajajaja

    no se delire...
    me fui a la mierda.
    como de costumbre...


    se me fue el mal humor
    jajajajaajajja

    nu se
    jajaja
    muy bueno
    beson

    te amou
    muamua

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  2. No, excelente, buenísimo!!! Jajaja, me gustó todo todo, de principio a fin... buenísimo!!!

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