lunes, 18 de febrero de 2008

Idealización de un propio mundo

No pude idealizar nada concreto, no pude establecer una pauta, no pude cerrar más concepto que el de la ridiculez. He ahí el debate interno del "demasiado" o de lo "ínfimo".
¿Un impredecible con una vastedad de ideas tal que lo hacen interesante al prójimo? ¿O un pensador de cotillón sin valor de tomar un punto de vista?
En el día a día se sale de caza, para aniquilar a esos miedos cuasi sensuales que me llevan al asco que no quiero ser y que me dejan en bandeja el planteamiento futuro del "qué pudo haber sido".

3 comentarios:

  1. 'impredecible' es un buen término.

    nunca te quedes con un qué pudo haber sido, HACÉ.

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  2. La cuestión está en ese HACÉ. Sin dudas es el objetivo primordial, lo qué busco segundo a segundo incansablemente. Pero una arista del inconciente te va a tener en muchísimas situaciones retrotayéndote a una dicotomía del pasado. Por lo menos, así lo veo yo (Nimo dixit, no me jodas con el Copyright viejo ridículo).

    Me apetece el calificativo "impredecible".

    Ayayay, estos yanquis que hacen hablar a los bebés (sutilísima palmadita en la espalda).

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  3. uffff
    yo creo que esto es parte de una dicotomia de muchos!
    incluyo me!
    jejej
    igual he aprendido a hacer
    es mucho mejor que quedarse con la curiosidad
    no?


    :-)



    abrazos!

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