lunes, 25 de febrero de 2008

Madrugada volándote del tiempo

Era insoportable, agónico. Su monótono sonar me abría la cabeza a cuchillazos, se comía los momentos y creaba nuevas sensaciones, segundo a segundo con su giro y penduleo. Solamente los fríos y cada vez más tímidos rayos de luna que entraban en la sala se ofrecían como aliados de mis ojos. Yo giraba en mi improvisación de cama, cubría mis castigados oídos con brazos y almohadas, buscaba exterminar los agujazos de mi cabeza; realmente ya no lo soportaba más. Tirarlo, golpearlo, quemarlo; cualquier sinónimo de destrucción me complacería.
"Te lo advierto, no sigas. Puedo levantarme, dejar de lado este costal de arena que tengo montado y destrozarte. Puedo encontrar en cualquier lado uno menos psicotizante. Es en serio, no continúes, no me hagas ésto, no quiero... ¿O no me atrevo? ¿Y si ese tic-tac no fuese cierto? ¿Si fuese sólo la obsesión de saber que estás ahí? Tan hermoso, tan atrayente, pero a la vez tan enfermizo... ¡Suficiente! Hoy me agotaste, maldita maquinaria, hoy me sobrepasaste."
Me levanté con énfasis, con un ímpetu tan necesario como desconocido. Uno, dos, tres, cuatro fuertes pasos. Mientras avanzo analizo mis opciones, y tomo la decisión de primero darle un baño dicroico al ambiente. Tirarte, golpearte, quemarte, cualquier sinónimo de destrucción perpetua me complacía, al menos en ese momento. Pero a fin de cuentas sólo te saqué la pila, sabiendo en mi inconsciente que me molestás por esta noche de silencio y soledad.
Aquella noche pasó entre sueños de llantos, cuerpos, palabras, risas y desconsuelo, todos acompañados por delirios febriles. Me levanté exactamente al mediodía y por unos cuantos minutos (desconocidos para vos) yo no recapacité en tu estado cataléptico. Pero ésto no tardó en invadir los recovecos de la mente, y me di cuenta de que nadie había recapacitado en que ya no funcionabas. Volví la pila a su lugar y vos, casi sin darte cuenta, ya estabas en hora nuevamente.
Seguís comiendo segundos, pero queda la advertencia: "No juegues conmigo".

6 comentarios:

  1. cuando uno quiere algo con muchas fuerzas el universo conspìra para que eso se cumpla.
    o no?

    es tuyo no?
    lo escrito es tuyo.
    es muy vos.
    o por lo menos para mi.
    no se.
    vamos a hablar mucho mucho
    y darnos muchos abrazos

    te amo
    mua

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  2. en la casa de mis tíos en mar del plata había un reloj con un segundero que sonaba muy fuerte, y en la oscuridad de la noche se hacía más hiriente.. recuerdo haber pasado horas torturada por ese sonido. te mata saber que la vida se va asi.

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  3. Danu: Sese, es mío y me pone excesivamente feliz que se dé cuenta que es mío. Parece hacer notar que tengo un estilo propio :). TE EXTRAÑO DEMASIADO MONAMUUUUUUUUUUUR!!!

    Ale: Bueno, muchas gracias :).

    Sol: En algo así se basó este texto. Conservaré los lugares y circunstancias.

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  4. por eso mismo no tengo reloj en mi habitacion...ya hace un tiempo q reviso este blog..no tengo idea como llegue..pero me interesa mucho de lo q dice
    un abrazo

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  5. es que yo me cuelgo de tu tetas
    ajajaja

    te amo
    mua

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¿Dónde estabas el domingo 12 de Septiembre a las 15:30?