sábado, 22 de agosto de 2009

Sueño macabro

Despertó desesperada. Tuvo una sensación horrible. Se levantó y casi corriendo fue a buscarlo a su camita. Ahí se veía un bulto que suavemente subía y bajaba, emulando algo similar a una respiración. Había poca luz en el ambiente, no distinguía bien y su sensación no mejoraba demasiado.
A pasos silencisos se fue acercando. Apenas veía un poco de pelo que sobresalía de las fronteras de la parte superior de la sábana. En un arranque poco comprensible, y con un movimiento que casi ni sintió, corrió las sábanas. Él seguía de espaldas. No era entendible, pero todo seguía siendo turbio. Un remolino de murciélagos se revoloteaba por fuera de la ventana, aunque alguno de vez en cuando traspasaba el vidrio y le aleteaba en la cara, sin que ella reaccionara.
Lo levantó como a un muñeco y lo miró a los ojos. Parecía un muñeco, sin dudas. La boca sin gesto, los ojos sin mirada... y de repente estaban los dos abrazados llorando en el suelo.
Pero alguien se lo robó, esa era la sensación espantosa. Alguien al que ella no vio robó al niño, se lo esfumó de los brazos como un algodón de azucar en el calor de una boca, como ese vendaval de humo que sale después de una pitada.
Volvió a la misma sensación de antes, aunque el peligro ya estaba tristemente consumado. Comenzó a buscar pistas para encontrarlo. Había pistas en cada rincón de la casa, todas eran posibles evidencias de algo que acercaba a la aparición. Volvió a encontrarlo, paradito, nuevamente sin expresión. Lo alzó y echó a correr.
Cruzó una puerta y se acercó a una ventana que le era conocida, en un sexto piso, con rejas. Como siempre, se asomó un poquito a ver el vacío. Un escozor le navegó la columna en todasdirecciones, y la sensación asquerosa de siempre se le trepó y lo volvió a hurtar de sus brazos. Una vez más, las pistas carentes de razón la llevaron al lugar correcto.
Volvió a atravesar una puerta, salió a un campo verde y lo encontró. Ahora más frío, con menos expresión inclusive. Duro y plano como una piedra y con su nombre (que no se veía) escrito.
Despertó con una sensación desesperada, y retomó el ciclo como si nada hubiese pasado.



(A veces me preocupo de lo que sueño)

1 comentario:

  1. hubiese estado copado una advertencia. nadaaa.. con tus posteos me voy a deshidratar o de que me haces llorar de la risa o de la tristeza.

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